DOMINIO PROPIO

RIQUI GELL

 

            Alguien puede caerme mal, no soy perfecto. Es posible que alguien no me simpatice mucho, pero esta en mi odiarlo, esta en mi el discriminarlo o el guardarle rencor.

 

            El dominio propio es la capacidad de autocontrolarse, controlar sus propias emociones, sus sentimientos.

 

            Talvez mi sentimiento es ser infiel, esa es mi emoción de ahora, pero mi autocontrol, mi dominio propio me dice, no amigo, no puede, contrólese, huya!! Corra.

 

            Mi corazón me dice: ódialo, no lo saludes, no lo mires, no lo toques, es diferente a ti. Pero mi dominio propio me ayuda a no discriminar, no odiar, ni hacer acepción.

 

            Mis emociones no pueden controlarle a mi. Pero yo si puedo controlarlas a ella.

 

            David no decía: Alma mía, quieres alabar? Alma mía, te place alabar? Alma mía, dime que sugieres, podemos alabar aunque sea un poquito?

 

            Jejeje, David dijo: Alma mía, alábale! (Salmos 146) Una orden…

 

              Demostramos el dominio propio cuando algo que queremos hacer y no nos conviene, no lo hacemos. Aun tengamos deseo, ganas, aun estemos desesperado y emocionados, pero si sabemos que nos hara dano…entonces, no lo hacemos. Es dificil, es duro, pero vale la pena.

 

 

             Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de amor, de poder y dominio propio. (2 Timoteo 1:7, RVR)