Un pastor le pidió a la iglesia que orara para que se cerrara el bar del barrio. Un rayo cayó e incendió el bar. El dueño presentó una demanda contra la iglesia. El dueño dijo que la iglesia había orado por ese rayo. Y el pastor lo negaba: “No fue la oración, fue casualidad”. El juez dijo: “No puedo creerlo! tengo a un ateo que cree en el poder de la oración y un pastor que no cree que la oración haya hecho algo!!”


Saca tu lo que Dios nos quiere decir de aqui…